PDFMove
¿Cómo convertir un archivo AVIF a formato PNG?
Cómo hacerlo

¿Cómo convertir un archivo AVIF a formato PNG?

5 min de lectura

¿Por qué eliges PNG como destino?

Hay dos motivos frecuentes para convertir un archivo AVIF: o el archivo no se abre en algún sitio, o necesitas trabajar con la imagen. PNG está justo en la intersección de esas dos necesidades.

La superioridad de PNG frente a AVIF no es la eficiencia: en eso AVIF va muy por delante. Lo que ofrece PNG son dos garantías concretas: se abre en todas partes y conserva la transparencia. Cuando esas dos cosas van juntas, PNG hace un trabajo que JPG no puede hacer.

En esta guía te explicamos cómo hacer la conversión y por qué el resultado va a llegar con un tamaño de archivo distinto al que esperas.

¿Qué ocurre exactamente durante la conversión?

El AVIF que tienes está con toda probabilidad guardado en modo con pérdida. Es decir, la imagen ha pasado una vez por un proceso de compresión y se ha descartado una parte de la información que el ojo no percibe.

PNG es sin pérdidas. Durante la conversión, el AVIF se decodifica y los píxeles obtenidos se escriben dentro del PNG sin descartar ninguna información.

Eso tiene dos consecuencias, y necesitas conocer las dos:

La buena noticia: a partir de este punto puedes abrir y cerrar el archivo tantas veces como quieras, editarlo y volver a guardarlo. No se añade una nueva generación de compresión y la degradación no se acumula.

La noticia honesta: el detalle que el AVIF descartó antes no vuelve. Que PNG sea sin pérdidas significa que guarda fielmente la imagen que encuentra, incluidos los artefactos de compresión existentes. Si conviertes a PNG un AVIF borroso, tendrás un PNG borroso, solo que ya no se emborronará más.

Conversión paso a paso

1. Comprueba si la imagen tiene transparencia

Si esta es la razón principal por la que eliges PNG, conviene verificarlo. Arrastra el AVIF a un navegador actual y ábrelo; las zonas transparentes suelen mostrarse con un fondo blanco o a cuadros. Si no estás seguro, puedes averiguarlo con una prueba sencilla colocando el archivo sobre un fondo de color oscuro.

Si no hay transparencia y el contenido es fotográfico, puede tener sentido que valores JPG en lugar de PNG: el archivo será mucho más pequeño.

2. Sube el archivo

Arrastra y suelta tu archivo en nuestra herramienta de conversión de AVIF a PNG. Puedes procesar varios archivos a la vez.

3. Cuenta con el aumento de tamaño

Aquí no hay ningún control deslizante de "calidad" que ajustar, porque PNG es sin pérdidas: la calidad es la que sea la de la fuente. Que no haya nada que ajustar facilita el trabajo, pero trae consigo una sorpresa: el archivo crece mucho.

Que el equivalente PNG de un AVIF fotográfico sea varias veces más grande es lo habitual. El motivo es sencillo: PNG funciona empaquetando sin pérdidas los patrones que se repiten, y en una fotografía casi no hay patrones repetidos. En cambio, en un logotipo o una captura de pantalla con áreas de color plano, PNG se comporta de forma bastante eficiente.

4. Prueba el resultado allí donde lo vayas a usar realmente

Prueba el PNG que has descargado en su destino: ábrelo en el programa de diseño, colócalo en la presentación, súbelo al panel. Si esperas transparencia, pon la imagen sobre un fondo oscuro y verifica que el fondo es realmente transparente.

Los contenidos en los que PNG es lo mejor

PNG no es el destino correcto para todos los AVIF. Obtendrás el mejor resultado con estos contenidos:

  • Logotipos e iconos con fondo transparente. El canal alfa se conserva y el tamaño de archivo se mantiene razonable, porque esas imágenes suelen contener un número limitado de colores planos.
  • Capturas de pantalla e imágenes de interfaz. Los bordes nítidos y el texto se mantienen limpios en un formato sin pérdidas. JPG produce en este tipo de contenido un anillado en los bordes de las letras.
  • Diagramas, dibujos, gráficos e infografías. Las áreas de color plano se adaptan muy bien a la compresión de PNG.
  • Archivos intermedios que vas a editar. En un archivo de trabajo que vas a guardar varias veces, la ausencia de pérdida es crítica.

En cambio, para fotografías de alta resolución que no requieren transparencia, PNG suele ser una solución innecesariamente grande.

Tres situaciones frecuentes

"He puesto el PNG en la web y la página se ha ralentizado." Es un resultado esperable. Si vas a poner fotografías en la web, PNG no es la herramienta correcta; reserva PNG para gráficos y elementos que requieran transparencia.

"La transparencia ha desaparecido." Esto no suele ser consecuencia de la conversión, sino de una operación posterior, por ejemplo abrir el PNG en un programa y volver a guardarlo como JPG. Revisa la cadena de principio a fin.

"No puedo enviar el archivo por correo." El tamaño del PNG puede haber superado el límite. Si no necesitas transparencia, genera una copia JPG a partir de ese mismo AVIF original; volver a la fuente es un camino más limpio que intentar reducir el PNG convirtiéndolo a JPG.

En resumen

La conversión de AVIF a PNG significa llevar un archivo con pérdida a un contenedor sin pérdidas. Eso te aporta dos cosas: la conservación de la transparencia y que no se acumule pérdida en las ediciones posteriores. Lo que no te aporta es calidad: el detalle perdido no vuelve y los artefactos existentes se mantienen tal cual. A cambio, el archivo crece de forma notable. Si hay transparencia o contenido de bordes nítidos, ese intercambio merece la pena sin duda; si se trata de una fotografía corriente, piensa en JPG.

Preguntas frecuentes

Mi archivo PNG ha salido mucho más grande que el AVIF, ¿he hecho algo mal?

No, es un resultado completamente esperado. AVIF es un formato con pérdida que se reduce eliminando la información que el ojo no percibe; PNG, en cambio, es un formato sin pérdidas que no descarta ninguna información. Como en el contenido fotográfico hay muy poco que ganar con la compresión sin pérdidas, los archivos PNG salen varias veces más grandes. No es un fallo, sino la consecuencia directa de la diferencia entre la lógica de funcionamiento de ambos formatos. Si el tamaño es crítico para ti, tu destino no debería ser PNG, sino JPG.

¿Se conserva el fondo transparente?

Sí, PNG admite plenamente el canal alfa y las zonas transparentes o semitransparentes de tu AVIF se conservan tal cual en la conversión. Esta es la razón más poderosa para elegir PNG en esta conversión. Si hubieras convertido esa misma imagen a JPG, las zonas transparentes se habrían rellenado con un color plano, normalmente blanco. Para logotipos, iconos e imágenes de producto con el fondo eliminado, PNG es en la práctica el único destino correcto.

¿Se limpian las huellas de compresión del AVIF al pasar a PNG?

No, no se limpian. Que PNG sea sin pérdidas significa que no añade nueva degradación, no que corrija la existente. Si el AVIF se guardó con pérdida, el detalle que descartó ya no está en el archivo, y PNG guarda fielmente los píxeles tal como los encuentra. Es decir, los artefactos existentes también se conservan tal cual. El beneficio real de PNG es que, a partir de ahora, al editar el archivo y volver a guardarlo no acumulas pérdida de nuevas generaciones.

¿Puedo convertir muchos archivos AVIF a PNG por lotes?

Sí, puedes subir varios archivos a la vez y convertirlos por lotes. Sin embargo, te recomendamos que pienses en el tamaño total antes del proceso por lotes; en una carpeta con predominio de fotografías, las salidas PNG pueden ocupar mucho espacio en conjunto y llenar rápidamente el almacenamiento. Si en tu colección se mezclan gráficos transparentes y fotografías, dirigir a PNG los que requieren transparencia y a JPG el resto es una estrategia mucho más eficiente.

Pruébalo ahora mismo con AVIF → PNG Dönüştür.

Probar AVIF → PNG Dönüştür