¿WEBP sin pérdidas o WEBP con pérdidas? Cuándo elegir cada uno
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Un formato, dos lógicas distintas
La característica más importante que separa a WEBP de los demás formatos de imagen habituales es que alberga bajo una única extensión dos enfoques de compresión completamente distintos. JPG es únicamente con pérdidas, PNG únicamente sin pérdidas; WEBP puede hacer ambas cosas.
Esa flexibilidad es una gran ventaja, pero trae consigo una responsabilidad: elegir el modo correcto es ahora decisión tuya. Una elección de modo equivocada produce, o bien archivos innecesariamente enormes, o bien textos degradados hasta resultar ilegibles.
En este artículo explicamos qué hace cada modo, cuál da el resultado correcto en cada tipo de contenido y cómo se trata la transparencia en ambos.
¿Qué hace el modo sin pérdidas?
En el modo sin pérdidas no se descarta ninguna información de píxel. Al abrir el archivo obtienes la imagen del momento en que la guardaste, idéntica bit a bit. La compresión se consigue no descartando datos, sino empaquetándolos de forma más eficiente.
WEBP lo logra con métodos más avanzados que los de PNG. En lugar de escribir una zona desde cero, la predice a partir de las zonas circundantes y guarda solo la diferencia; además, trata las paletas de color y los patrones repetidos con más flexibilidad. Como resultado, en contenido gráfico y con mucho texto suele producir archivos más pequeños que PNG, sin ninguna pérdida de calidad.
El límite del modo sin pérdidas está en las fotografías. En una fotografía, casi cada píxel es distinto de su vecino; la predicción no acierta, no se encuentran repeticiones que empaquetar y el archivo se queda muy grande. Esto no es un defecto del formato, sino la naturaleza misma de la ausencia de pérdidas.
¿Qué hace el modo con pérdidas?
En el modo con pérdidas, WEBP descarta de forma selectiva la información que al ojo le cuesta percibir. Predice una parte de la imagen a partir de otra parte similar ya procesada y codifica la diferencia restante redondeándola de forma tosca. La información descartada no se guarda en el archivo y no se puede recuperar.
Este método es sumamente eficaz con contenido fotográfico. Las transiciones de color suaves, las texturas naturales y las escenas complejas pueden guardarse en archivos mucho más pequeños de forma indistinguible a simple vista con un ajuste de calidad razonable. La razón por la que WEBP con pérdidas suele salir más pequeño que JPG a igual calidad visible es precisamente que esa lógica de predicción es más avanzada que la de JPG.
El punto débil del modo con pérdidas son las transiciones nítidas. Texto de cuerpo pequeño, líneas finas, iconos de bordes nítidos: son las estructuras con las que más se atasca la compresión, y con ajustes de calidad bajos aparecen halos alrededor de las letras y suavizado en las líneas.
Transparencia: presente en ambos modos
Una de las características más valiosas de WEBP es que admite el canal alfa en ambos modos. Esto ofrece una combinación que no tiene equivalente en otros formatos.
En JPG la transparencia no existe en absoluto; las zonas transparentes se rellenan de forma permanente con un color plano. En PNG hay transparencia, pero, como solo trabaja sin pérdidas, el archivo crece mucho con contenido fotográfico. WEBP, en cambio, puede guardar un logotipo con sombra o una foto de producto con el fondo recortado en modo con pérdidas —es decir, en un archivo pequeño— conservando su transparencia.
Esto resuelve escenarios que llevaban mucho tiempo atrapados en el dilema de "si quiero transparencia, tengo que resignarme a un archivo grande".
¿Cuál para cada contenido?
Capturas de pantalla, imágenes de interfaz, documentación: sin pérdidas. La legibilidad del texto de la interfaz es crítica y, con este tipo de contenido, el modo sin pérdidas ya trabaja de forma eficiente.
Fotografías, tomas de producto, imágenes de portada: con pérdidas. Aquí el modo sin pérdidas produce archivos enormes y a cambio no aporta una mejora perceptible.
Logotipos e iconos de colores planos: sin pérdidas. Los bordes nítidos deben conservarse exactamente y, además, con este contenido el archivo ya se queda pequeño.
Logotipos con sombras y degradados: según el caso. El modo sin pérdidas es la opción segura; si el tamaño de archivo supone un problema, puede probarse el modo con pérdidas con un ajuste de calidad alto, pero hay que revisar siempre la salida ampliándola.
Infografías y diagramas: sin pérdidas. En contenido dominado por texto y líneas, la legibilidad es prioritaria.
Imágenes que mezclan fotografía y texto: mira el carácter dominante. Si la fotografía ocupa la mayor parte de la superficie, con pérdidas; si la ocupan fondos planos y texto, sin pérdidas.
Si no logras decidirte
El método más fiable es probar. Exporta desde la misma fuente en ambos modos, compara los tamaños de archivo y examina ambos al cien por cien de zoom. Si en la salida con pérdidas no percibes ninguna degradación a simple vista y el archivo es claramente más pequeño, el modo con pérdidas es la opción correcta. Si la percibes o si la ganancia de tamaño es pequeña, quédate en el modo sin pérdidas.
Al hacer esta comparación, ten en cuenta un detalle: si tu archivo de origen ya viene de un formato con pérdidas, WEBP con pérdidas añade una segunda ronda de compresión. Con ajustes razonables esto pasa inadvertido, pero las degradaciones de las dos rondas pueden superponerse. Siempre que sea posible, al convertir el PNG a WEBP procura que tu fuente sea sin pérdidas.
En resumen
Los dos modos de WEBP existen para trabajos distintos. El modo sin pérdidas no descarta ninguna información de píxel y en contenido gráfico y con texto suele dar archivos más pequeños que PNG; ahí es donde encajan las capturas de pantalla, los logotipos y los diagramas. El modo con pérdidas descarta información de forma selectiva y en contenido fotográfico suele ser más eficiente que JPG. La transparencia se conserva en ambos modos, y esa es la característica que hace único a WEBP. Cuando no logres decidirte, exportar ambas salidas y compararlas te lleva unos minutos y da un resultado mucho más fiable que las conjeturas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se guarda en el archivo la diferencia entre los dos modos?
WEBP alberga bajo una única extensión dos métodos de codificación distintos; dentro del archivo se indica cuál se ha usado y el visor lo decodifica en consecuencia. Desde el punto de vista del usuario, como ambos comparten la misma extensión, no es posible saber en qué modo se generó un archivo con solo mirarlo. Esta es a la vez la característica más práctica de WEBP y su aspecto más confuso. Cuando recibes un archivo WEBP, solo sabrás si su contenido está codificado con pérdidas o sin ellas conociendo el proceso de producción.
¿Convertir al modo sin pérdidas devuelve la calidad perdida?
No la devuelve. El modo sin pérdidas conserva exactamente la imagen tal como está en el momento de la conversión; no regenera la información descartada antes durante otra compresión. Si el archivo que tienes viene de un JPG y arrastra bloques, WEBP sin pérdidas guardará fielmente esos defectos. La ausencia de pérdidas no es una función de reparación, sino de congelación; detiene las pérdidas futuras, no borra las pasadas.
¿Se conserva la transparencia en ambos modos?
Sí, WEBP admite el canal alfa tanto en modo sin pérdidas como con pérdidas, y esta es una de las características más importantes que lo separan de JPG. En el modo con pérdidas, el canal alfa se trata aparte, es decir, la información de transparencia puede guardarse de forma independiente de la de color. En la práctica, esto significa que puedes guardar un logotipo con sombra en un archivo pequeño en modo con pérdidas sin perder su transparencia. En JPG no hay equivalente para este escenario; las zonas transparentes se rellenan de forma permanente.
Si no estoy seguro, ¿qué modo elijo?
Si la imagen contiene texto que hay que leer, líneas finas o gráficos de bordes nítidos, elige el modo sin pérdidas; con ese contenido, la degradación que provoca la compresión con pérdidas es la que más se nota. Si el contenido es fotográfico, elige el modo con pérdidas; el modo sin pérdidas produce archivos enormes en fotografías y a cambio no aporta una mejora perceptible. Cuando dudes, exportar en ambos modos y comparar los tamaños de archivo y el resultado visual es cuestión de unos minutos y te da la respuesta correcta con total certeza.
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