Cómo convertir un SVG a PDF: ajustes de tamaño y tipografía
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Has exportado un SVG desde un programa de diseño, una librería de gráficos ha generado un SVG o tienes un logotipo vectorial, y necesitas compartirlo o imprimirlo como PDF. La conversión de SVG a PDF es técnicamente directa porque los dos formatos comparten el mismo modelo vectorial, pero hay que prestar atención a tres cosas: el tamaño de página, las tipografías y el color.
Por qué conviene pasarlo a PDF
El SVG es un formato web excelente, pero tiene límites en el mundo de los documentos:
Compartir. Cuando envías un archivo SVG por correo, no está claro cómo lo abrirá el destinatario. Se abre en el navegador, pero al hacer doble clic puede abrirse en un editor de texto. El PDF se comporta como se espera en todas partes.
Impresión. Los diálogos de impresión no suelen manejar bien el SVG; el tamaño de página y el escalado quedan ambiguos. El PDF está diseñado para imprimir.
Varias páginas. El SVG es de una sola página. Si quieres reunir varios gráficos en un solo documento, tienes que pasar a PDF.
Documento oficial. Los documentos que se envían a organismos, se archivan y se firman son PDF.
Paso 1: Aclara el tamaño de página de tu SVG
Este es el punto que más problemas da en la conversión y hay que resolverlo de antemano.
En el elemento raíz de un archivo SVG puede haber tres atributos relevantes:
<svg width="210mm" height="297mm" viewBox="0 0 595 842">
viewBox: define el sistema de coordenadas del contenido. No es una medida física.width/height: el tamaño en unidades físicas o en píxeles. Puede llevar unidad (mm, cm, in, pt) o no llevarla.
Lo que ocurra en la conversión depende de esos valores:
| Qué hay en el SVG | Qué sale en el PDF |
|---|---|
| width="210mm" height="297mm" | Página A4, con la medida correcta |
| width="595" height="842" (sin unidad) | Se interpreta como puntos, también A4 |
| width="800" height="600" (píxeles) | Unos 282 × 212 mm, un tamaño raro |
| Solo viewBox, sin tamaño | El conversor lo estima, resultado variable |
Consejo práctico: antes de pasar tu SVG a PDF, indica explícitamente los atributos width y height en milímetros. Basta con abrir el archivo en un editor de texto y editarlo a mano:
<svg width="210mm" height="297mm" viewBox="0 0 595 842" ...>
Esa única edición garantiza que el PDF resultante sea exactamente A4.
Paso 2: Resuelve el problema de las tipografías
Los archivos SVG no incrustan las tipografías; dicen font-family="Roboto" y esperan que esa tipografía esté disponible.
Al pasar el SVG a PDF, el conversor tiene que decidir qué hacer con el texto:
Si encuentra la tipografía, se incrusta en el PDF y el texto sigue siendo texto real: seleccionable, localizable y accesible.
Si no la encuentra, el conversor recurre a una tipografía parecida. Los anchos de letra cambian, la alineación se desplaza y las líneas pueden desbordarse. Con tipografías especiales y comerciales eso es casi seguro.
Hay dos enfoques seguros:
Convierte los textos a curvas. En el programa que genera el SVG (Illustrator, Inkscape, Figma), pasa los textos por la operación de "convertir a contornos" o "convertir a trazado". Cada letra se convierte en una forma vectorial, la dependencia de la tipografía desaparece y el aspecto queda garantizado. El precio: el texto deja de poder seleccionarse y buscarse.
Instala la tipografía en el sistema. Si la tipografía está instalada en el entorno donde haces la conversión, se incrusta correctamente. En una herramienta que funciona en el navegador, eso significa que el navegador tiene que poder acceder a esa tipografía.
Criterio de decisión: si el documento se va a leer y se va a buscar dentro, deja el texto; si solo se va a usar visualmente o va a imprenta, conviértelo a curvas.
Paso 3: Haz la conversión
Abre la herramienta de conversión de SVG a PDF y sube tu archivo. El proceso se ejecuta en tu navegador; el archivo no viaja al servidor.
Si quieres reunir muchos SVG en un solo PDF: convierte cada uno por separado a PDF y después reúnelos en un archivo con la herramienta de combinación. El orden de las páginas lo controlas en la fase de combinación.
Paso 4: Comprueba la salida
Abre el PDF descargado y repasa esta lista:
¿El tamaño de página es correcto? Mira la medida de página en las Propiedades del documento. Si esperas A4, deberías ver 210 × 297 mm.
¿Las tipografías están bien? ¿El texto se ve como en el SVG? Comprueba especialmente los caracteres acentuados y la ñ; ahí es donde más se manifiesta la falta de soporte de caracteres.
¿El contenido cabe en la página? ¿Hay algo que se desborde o quede cortado por los bordes? Eso puede pasar si el viewBox y width/height no encajan.
¿Los colores están bien? El SVG se basa en RGB; al pasar a PDF normalmente sigue siendo RGB. Si va a imprenta y hace falta CMYK, la conversión no lo hace: necesitarás una conversión de color aparte para tu imprenta.
¿Se ha conservado la transparencia? La opacity y las máscaras del SVG tienen equivalente en PDF, pero los filtros complejos (desenfoque, sombra, etc. con el elemento <filter>) no se procesan igual en todos los conversores. Si has usado filtros, comprueba la diferencia visual.
Prueba de ampliación. Amplía el PDF al 800 %. Si el contenido se mantiene nítido, es que se ha trasladado como vector. Si se pixela, puede que el conversor haya rasterizado la página; es una solución a la que se recurre con algunos SVG complejos y afecta a la calidad de impresión.
Paso 5: Preparación adicional si va a imprenta
Vas a enviar a la imprenta un PDF generado desde SVG. Hay tres carencias que la conversión no resuelve:
CMYK. El SVG es RGB y el PDF resultante también. La imprenta pide CMYK. Tendrás que hacer la conversión de color en un programa de diseño o dejar que la haga la imprenta; en el segundo caso aceptas que los colores pueden no salir exactamente como querías.
Sangrado (bleed). Si hay zonas de color que llegan hasta el borde, el diseño tiene que sobresalir 3 mm por fuera del borde como tolerancia de corte. En SVG no existe ese concepto; tienes que diseñar el lienzo grande desde el principio para incluir el sangrado.
Marcas de corte. Las marcas que indican a la imprenta por dónde cortar. También tienes que añadirlas al diseño a mano.
Si el trabajo de impresión es serio, llevar el SVG a un programa de diseño y generar desde ahí un PDF listo para imprenta es una vía más fiable.
Lo que se pierde
Las características del SVG que no tienen equivalente en PDF se pierden en la conversión:
| Característica del SVG | En el PDF |
|---|---|
| Animación SMIL / CSS | Se fija el primer fotograma |
| Interacción con JavaScript | Se pierde |
| Eventos de ratón (hover, click) | Se pierden |
| Estilos dinámicos con CSS | Se fijan |
| Algunos efectos de filtro | Se aproximan o se rasterizan |
| Contenido de <foreignObject> | Normalmente se pierde |
Los hipervínculos (elementos <a>), en cambio, algunos conversores los transforman en anotaciones de enlace del PDF: es uno de los pocos traslados que sí funcionan.
Errores frecuentes
No indicar el tamaño de página. El problema más habitual. Añade los atributos width y height en milímetros.
Olvidarse de convertir la tipografía a curvas. En un diseño crítico, que la tipografía salga distinta puede obligar a rehacer el trabajo.
Enviar RGB para impresión. La imprenta pide CMYK; en un archivo RGB los colores pueden imprimirse distintos de lo esperado.
Trabajar con filtros complejos. En los SVG con desenfoque, sombras y modos de fusión, el conversor puede optar por rasterizar la página, lo que hace perder la nitidez vectorial.
Convertir muchos SVG uno a uno y olvidarse de combinarlos. Cada archivo se convierte en un PDF independiente; la combinación es un paso aparte.
En resumen
La conversión de SVG a PDF es una operación fiable gracias al modelo vectorial común de los dos formatos. El éxito tiene tres condiciones: indicar explícitamente el tamaño de página en milímetros en los atributos width/height del SVG, eliminar la dependencia de la tipografía (preferiblemente convirtiendo los textos a curvas) y, si va a imprenta, preparar aparte el CMYK, el sangrado y las marcas de corte. Los SVG con animación, interacción y JavaScript se vuelven estáticos, y eso no es una pérdida sino la naturaleza del PDF. Tras la conversión, comprobar el tamaño de página, los caracteres acentuados y la nitidez al ampliar remata el trabajo.
Preguntas frecuentes
¿La tipografía que uso en el SVG se incrusta en el PDF?
Depende de que el conversor pueda acceder a esa tipografía. Si tu archivo SVG hace referencia a una tipografía instalada en el sistema y el conversor la encuentra, la incrusta. Si no la encuentra, recurre a una parecida y el aspecto cambia. La vía más segura es convertir los textos a curvas (path) antes de pasar el SVG a PDF: entonces la dependencia de la tipografía desaparece por completo.
¿Cómo controlo el tamaño de página del PDF resultante?
Lo determinan los atributos width y height del elemento raíz del SVG. Si los indicas en milímetros o pulgadas (width='210mm' height='297mm'), el PDF resultante saldrá en tamaño A4. Si solo hay viewBox y no se indica unidad, el conversor interpretará las unidades de usuario como puntos, y eso puede dar un tamaño de página inesperado.
¿Las animaciones y las interacciones del SVG pasan al PDF?
No. El PDF es un formato de documento estático; las animaciones SMIL, las animaciones CSS, las interacciones de JavaScript y los eventos de ratón del SVG se pierden por completo en la conversión. Normalmente se fija el primer fotograma o el estado inicial de la animación. Si quieres contenido en movimiento, el PDF no es el destino correcto.
¿Puedo combinar varios SVG en un único PDF?
Normalmente no es posible en una sola operación; cada SVG se convierte en un PDF independiente. Pero puedes convertir cada uno a PDF y después reunirlos en un solo archivo con la herramienta de combinación. Es un flujo de trabajo habitual al preparar una presentación o un porfolio, y el orden de las páginas lo controlas en la fase de combinación.
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